A esta edad, otros grupos de padres muestran las fotos beatíficas de unos niños sonriendo obnubilados, fascinados por el mundo que les rodea, exprimiéndole cada centímetro, averiguando cómo es.
La mía se pasa el día llorando. Uno diría que ya sabe cómo es.
No hay comentarios :
Publicar un comentario