2021/09/27

Achievement Unlocked! Adhara 4.7

Ha sido un mes bastante social, con muchas frases memorables, como la que soltó tras recibir la visita de unos amigos:
–Qué bien que tuviéramos visitas en casa. ¡Nunca había venido nadie!


Ha hablado en inglés con la visita, con frases más o menos elaboradas como «This is black like your backpack».


Bajando por las escaleras de un centro comercial, había un individuo sentado a quien se le veía una peluda raja del culo. Por supuesto, no le faltó ocasión para decir en bien alto, mientras pasábamos a su lado:
–Mira, papá, a ese señor se le ve el culo.
–Muy bien, muy bonito –le digo refiriéndome mentalmente a que suelte eso justo en ese momento en voz alta.
–No, no es nada bonito –me responde.


El Player 2 está aplicándose en vocalizar mejor, pero aún le salen palabras que no terminan de estar bien, y da pie a estas situaciones:
Áxel; –Do.
Yo: –¿Do?
Áxel: –No.
Yo: –¡Qué bien dice «no»!
Adhara: –¡Qué bien dice «do»!


Su profe Lara se ha alegrado mucho de volverla a ver al comienzo de curso.


Adhara y Áxel se despiertan a las 10 el domingo. Áxel tiene un cochecito de policía que arma mucho jaleo e iba a ponerlo a pitar. Oímos a Adhara diciendo: «Shhht, Áxel, aquí no. En el salón, que aquí despiertas al papá y a la mamá, y en el salón, no». Un segundo después, abre nuestras puertas al grito de: ¡Papá! ¡Mamá! ¡¿Nos podéis poner la tele en el salón?!


Marta se confunde con la rutina para Áxel y le pone el adaptador del baño a Adhara cuando esta iba a hacer pis. Se da cuenta, se lo quita, ella se sube y le dice muy dignamente:
–Mañana te recomiendo que yo no uso el adaptador.


Ha estado en una fiesta de su antigua guardería, a la que no quería ir porque «no quiero hablar en inglés», y nos han dicho que están superbién educados y que ella es muy agradecida. Lo cierto es que es muy teatral, con cosas como: «¡Oh! ¡Qué bonita me has pintado!» o «¡Cuánto echo de menos a papá!» (acabando de salir por la puerta a comprar). Oh, the drama.


Va totalmente a su bola cuando vamos de paseo. Hace poco fuimos al parque Rey Juan Carlos a encontrarnos con unos amigos. Los peques iban en bicicleta (los nuestros y los suyos). En una de estas, ella coge y empieza a rodar calle abajo y acabamos teniendo que ir hasta casa dios a encontrarlos (y pararon porque Áxel, predeciblemente, se estampó).

En el restaurante chino nos pide: –¡Quiero cuatro pollo al limones!

Ya tiene totalmente pintas y comportamientos de niña "mayor".