2023/09/27

Achievement Unlocked! Adhara 6.7

Al final, al volver de las vacaciones, la pediatra le sacó los pendientes en un rato, haciéndole un poco de daño pero portándose como una campeona. Tras tres días para que se le curara la herida, se ha vuelto a poner otros con forma de aro para que no le volviera a pasar (además de que, ahora sabiendo esto, se los quita y pone más a menudo).

Adhara lingüista. Adhara ha conseguido que al decir "Ok, Google" mi móvil le haga caso, y ha empezado a pedirle adivinanzas. Nikkigoogle le pregunta la adivinanza de dónde se encuentra antes el jueves que el miércoles, y ella le responde: «en el miccionario».

Adhara gastronómica 1. Sigue con muchos «asquitos» con la comida (como su señor padre a su edad). Con el huevo:
–¿Qué pasa, no te gusta el huevo?
–El huevo me sabe peculiar.

Adhara gastronómica 2. Han pasado por el dentista, que les ha puesto a cada uno un repaso de flúor en los dientes.
–El flúor que me han puesto sabe a caca.
–¿Y cuándo has probado tú la caca?
–Casi nunca.

Adhara botánica. Ve un pino cargado de piñas y dice:
–¡Papá, este es un piñero!

Adhara paracaidista. Tras nosécuántos meses, ha conseguido caerse de la litera. No sé cómo lo ha hecho (tiene defensas arriba y abajo, solo queda abierto el hueco de la escalera, que ya he asegurado también debidamente para que no vuelva a pasar), pero a las 4 de la mañana ha sonado un «catacloc» (yo pensaba que era el Player 2 cayendo de la suya... otra vez...) y al llegar me la encuentro sentada en el suelo frotándose la sien y muy asustada. Parece que la tarima amortiguó lo suficiente, porque no le salió ni siquiera morado, solo un poco de chichón, pero esa noche ella durmió conmigo y yo no dormí nada entre asegurarme que no hubiera ningún problema extra y que se las apaña para adueñarse de toda la cama y dejarte con un palmo de colchón.

Adhara geógrafa. Hablando de un compañero de clase:
–Creo que X es marruequero.
–¿Marruequero?
–Sí, de Marruecos.

Hemos tenido cumple de compañeros, otro viaje relámpago para un concierto... y sigue siendo una niña inteligente, pizpireta, divertida y muy buena, tanto de comportamiento como de tener un gran corazón y preocuparse por todo y por todos. Por otro lado, también tiene algunos arranques de «pavazo» tremendos, rabietotas un poco absurdas y, últimamente, sus quejas vienen a menudo acompañadas de voces lloricoseantes, de las que le hago burla para que se ría y salga de ahí (casi siempre, con éxito).