Mes tranquilo. Una noche me ha preguntado por qué los humanos nacemos «en una bolsa» pero se ha dormido cuando la explicación solo iba por el Cámbrico...
Están acelerados con las palabrotas, sobresaltándose cuando digo «computadora» o «diputado».
Ha jugado a dardos y se le ha dado muy bien.
Sigue enviando mensajes por Whatsapp, cada vez con más soltura.
Este mes han visto la «Alicia» de Tim Burton (esperaba que fuera una revisión del clásico, pero no, y Áxel se ha ido a dormir a mitad), han querido repetir «El peque se va de marcha», y también aprovechando que yo hacía ejercicio y les dejaron la peli a medias en el cole, hemos visto «La dama y el vagabundo» (una de las que me faltaban por ver de las clásicas de Disney).
Se lo han pasado muy bien con la visita de una amiga que se iba a Egipto y les trajo unas plantillas para escribir en jeroglífico (mi amiga se quedó enamorada de este par de dos, y eso que estuvieron un poco más revoltosos de lo habitual). Adhara le había regalado una pulsera antes de irse, y luego se fijó en que la llevaba puesta y le dijo algo como «Veo que sigues llevando la pulsera que te hice». No recuerdo la palabra exacta que usó mi amiga para describirla, pero era estilo «intelectual», por el lenguaje que usaba con ella.
Me hicieron una liada en el baño con una pelota de playa, dejando absolutamente todo el baño chorreando de agua, papel higiénico empapado, suelos encharcados, espejo salpicado, techos goteando... Les cayó una reprimenda por la que liaron, aunque tenía que aguantarme un poco la risa. Estaban especialmente intensitos y juguetones esa noche.
Han ido a jugar unas cuantas veces con la pelota de basquet.