2022/02/27

Achievement Unlocked! Adhara 5.0

La peque ya nos ha sobrevivido un lustro. Quién lo iba a decir. Las apuestas estaban todas en contra, pero ella es tenaz y resistente. Bueno, tampoco tanto; esta última semana la ha pasado malita vomitando, por lo que se ha perdido oooootro año más consecutivo el carnaval, y van tres. Iba a ir disfrazada de doctora con el disfraz que le regalaron los abuelitos.

También le han regalado una caja con un montón de anillos que le han encantado (ahora parece Shang-chi o la Señora de los Anillos), y un pack de ponis y un juego de mesa de los tres cerditos muy divertido.

Fue al cumple de Leyre hace un par de semanas, donde hubo una animadora con quien hicieron muchos juegos (ella la llamó la "profesora de juegos"), y de donde se llevó un globo de helio que sigue flotando estupendamente en nuestro techo. Una semana después fue el de Estela, en la plaza cercana a casa, y les copiamos la idea, ya que se lo pasaron estupendamente bien, con un pequeño despliegue en un banco de gusanitos y papas, refrescos y emparedados de Nutella y tortilla de patatas.

Ha tenido dos celebraciones de su cumpleaños, y aún tendrá otra más. El día de su cumple, el día después celebrándolo con sus compañeros de clase, y el jueves próximo, ya que al haber estado malita, no pudo celebrarlo en clase junto con los demás cumpleañeros del mes.

Durante el cumpleaños, se enganchó el globo con el número 5 (relleno de helio), se rompió el cordel y se perdió en la inmensidad del espacio sideral. Al principio fue un poco drama para ella, pero en cuanto su madre le dijo que estaba llegando al espacio, y cuando vio que los niños que iban llegando (lo celebramos en una plaza cercana) flipaban viendo el globo perderse por el aire, cambió su actitud y le pareció algo reseñable. Otros tres globos más compartieron la misma suerte por diversas causas: un peso que se soltó, un cordel que se soltó, y otro que voló incluso con el peso puesto.

Allí le dimos el último regalo que quedaba, que era un micrófono distorsionador de voces, que les flipó y estuvieron enredando con él toda la tarde todos.

Aunque no habíamos pedido regalos, alguno de sus compis le hicieron un bonito dibujo, y uno de ellos le trajo una libretita de dibujar rascando en la hoja que le ha encantado también.

Ha estado tachando religiosamente cada día del calendario de días que su madre le hizo para que dejara de preguntar si ya era su cumpleaños.

En el terreno cognitivo, estamos ya en el punto en el que se emociona viendo pelis a nivel de lagrimita y todo.

Está mejorando con la lectura, y también empieza a escribir palabras muy bien.

Su madre le prepara palabras simples en sopas de letras de revistas de pasatiempos, y le gusta mucho. También puede pasar horas dibujando, cada vez con más chicha. También le mola mucho recortar; le compramos un libro de recortes y se lo fundió en un par de tardes.