Apenas dos días después del anterior reporte, los dos dientes inferiores hicieron acto de presencia, modificando de forma muy graciosa la apariencia general (sobre todo al poner su cara típica de sonrisa "maligna", que va aprendiendo a ponerle a la gente). Veremos cuándo comenzamos a intentar enseñarle a lavarse los dientes (algo que desde siempre le ha fascinado ver hacer en los mayores).
Desde entonces, otros adelantos han sido la gradual adquisición de movilidad terrestre: primero sentada empujándose hacia atrás, luego sentada medio rotando hacia los lados para avanzar, luego en posición de gateo pero con una pierna doblada por delante (a modo de "sistema de seguridad para volverse a poder sentar si se cae"), y apenas hace dos días, gateando según el protocolo estándar de gateo ISO 42. Las caídas son ya muy poco comunes, aunque suponemos que cada vez serán más "contundentes".
La vocalización ha pasado a un "papá" y "mamá" muy claros, a fonemas como la "t" o la "c", escuchándose "tatatatas" y "cacacaca". Incluso un par de veces se ha atrevido con un "A-da-ra" que nos ha sorprendido a todos, aunque quizá ha sido serendipia. Además, lanza algunas pedorretas y gritos aterradores. También controla el tacto fino, cogiendo con los dedos en pinza pequeños objetos (usualmente comida) o tocando botones de juguetes individualmente, además de empezar a señalar, y jugar con las manos cuando le cantas, además de moverlas para decir "hola" o "adiós". En general, se va mostrando cada vez más participativa y consciente de las repeticiones que ha de hacer en canciones o juegos.
Hemos dado por rentabilizada la anterior cuna de colecho (tras los primeros intentos que vemos de ponerse en pie, sosteniéndose muy bien en vertical sobre las rodillas) y la hemos upgradeado a una cuna-parque de viaje (a la que añadiremos en breve un colchón más apropiado para uso general que el de viaje). También nos han regalado un correpasillos que a buen seguro será amortizado en breve.
En el periplo de su primera navidad, se ha hecho un set de fotos navideñas tremendamente chulas y tremendamente serias, de las que tenemos varias postales que ha firmado con su huella de mano en ellas (con caótico resultado en el proceso). Y ha triunfado allá donde ha ido vestida de Papá Noel. Ha jugado con un perrito por primera vez (hasta ahora durante este mes ha empezado a flipar mucho con nuestros gatos). También ha probado por primera vez los polvorones, que al parecer le han gustado.
También le gusta que la peinen con un cepillo grande. El sueño sigue irregular, dando bastante guerra algunas madrugadas, pero siendo capaz de dormir casi hasta el infinito por el mediodía.