Ya llega a darle al botón de apertura interior de la puerta principal del portal dando un buen salto.
Le encanta la Wii. Lleva un mes aplicándose a fondo y ya nos ha ganado a algún juego como el ciclismo. Sus enredos con la Wii nos han dejado alguna situación graciosa como la siguiente, jugando en el Wii Play al de seleccionar determinados personajes y señalando al suyo en un momento que iba muy rápido:
–¡Mira, soy muy velocidante!
Es megacompetitiva, y además muy chinchona cuando gana. Cuando pierde le entran muy malos humos y se enfurruña y es capaz de apagar la consola o decir que ya no quiere jugar más.
En el parque también es muy "culo veo, culo quiero". Si ve que una niña lleva una muñeca como la que tiene, al día siguiente insiste en llevarla ella también con el carrito.
Sigue siendo muy partidaria del acicalamiento, en forma de pintarse labios, uñas, ponerse calcomanías, ponerse el disfraz de Elsa... Hace poco llega y le dice a su madre:
–¿A que el peine se hace con las coletas?
–No, al revés.
–¿A que con las coletas se hace el peine?
Hemos jugado a gritar "Cazafantasmas" cuando sonaba su tema en la radio, y lo hace sumamente bien, con buen control de tiempo. Su afinación sigue siendo impresionante en general. El otro día sonaba la canción de "¿Quieres... acostarte conmigo?" y, mientras comía y sonaba el trozo donde solo dice "Quieres...", dijo riéndose:
–Qué divertido, ¡se ha olvidado de la canción!
Sonando la radio en el coche, de camino al colegio, estaban ambos en silencio escuchando un tema rockero y de repente suelta: "¿Cómo puede ser tan molona una canción?".
Anoche mismo, cenando en el chino, insistió en que quería un helado de chocolate durante toda la cena. Cuando por fin lo pedimos, chilló al camarero: ¡Que esté frío!
Más tarde, mientras Áxel se lo comía con algunos problemas por su temperatura, dijo: "qué frío está el helado", a lo que Adhara le responde: "Claro, porque lo he pedido frío".
Ya sabe darse ella sola en un columpio de esos que son una rueda tejida enorme.