Hemos descartado cantidades industriales de ropa y juguetes y aún siguen quedando otros tantos.
Por un protocolo de descontaminación del Staphylococcus aureus de su hermano, ha sido un mes movidito en el que han tenido que dormir juntos, meterse crema antibiótica por la nariz, bañarse con un jabón especial, usar un colutorio, desinfectarse las manos covid style... un rollazo. Y, total, para nada, porque el Player 2 sigue siendo portador y encima se ha hecho resistente al antibiótico, así que habrá que repetir con otra.
Están empezando a ponerle deberes en cantidades importantes. Me da un poco de pena que tenga ya un ritmo de vida tan trallero.
Me ha recordado su acuñamiento del término «bestornudo» de una vez que fue a despedirse de los abuelitos por videoconferencia y, al ir a mandarles un beso, estornudó a la vez. También me ha recordado cuando acuñó el «estorpedo».
Está bastante puñeterosa con Áxel, tienen juegos un poco más brutos.
Hemos estado tres semanas (bueno, ellos dos) con los abuelitos y les han malcriado a base de bien. No sé muy bien quién a quién.
Les he puesto un porrón de pelis guays y, por fin, empiezan a confiar un poco en mi criterio a la hora de seleccionarlas.
También les he empezado a leer Los viajes de Gulliver. He flipado yo mismo con el riquísimo vocabulario que tiene el original... Comparado luego con Harry Potter, que seguimos leyendo (vamos por la mitad de La Orden del Fénix), está en otro orden de magnitud.
¡Y se le ha caído el incisivo! Esta vez, se lo ha tragado.
No hay comentarios :
Publicar un comentario